La familia 18xx cuenta con centenares de títulos ambientados en épocas y territorios muy diversos. Aquí encontrarás algunos de los clásicos que podrás descubrir y jugar en nuestros eventos.
Michael Carter, Anthony Fryer, John Harres, Nick Neylon
Heredero del 1829 Mainline: trenes permanentes, compañías "gestionadas" sin presidente fijo y bonos reales, para 2-5 jugadores en unas 3 horas.
Scott Petersen
El 1830 simplificado y pulido para aprender el género sin perder profundidad.
Leonhard "Lonny" Orgler
Los territorios checos con quince operativas en tres tamaños (pequeñas, medianas y grandes) que se van absorbiendo entre ellas, y una duración fija de ocho rondas de bolsa.
Leonhard "Lonny" Orgler, Enrique Trigueros
La Península Ibérica con doble ancho de vía, orografía muy dura, minas y capitalización parcial.
David Hecht
Toda Europa en un solo mapa: compañías pequeñas que se fusionan en operativas grandes y una subasta de privadas con cajas de precio fijo.
Dave Berry
Gran Bretaña con compañías repartidas al azar en dos niveles, mezclando ideas del 1825 y el 1860.
Ian Scrivins
Compañías de 5 acciones que se fusionan (a veces hostilmente) en compañías de 10, con un banco pequeño y trenes que se oxidan en dos fases.
Leonhard "Lonny" Orgler
Hungría con todos los trenes disponibles desde el principio, sin oxidación: se pueden retirar voluntariamente, y las operativas siempre reparten los beneficios a partes iguales.
Mark Derrick
18xx clásico basado en el 1829 de Tresham: contrato de correo, ferrocarril nacional por fusión y obsolescencia retardada de los trenes.
Scott Petersen
De Massachusetts a Nueva York: draft sin subastas, capitalización parcial a la par y buen juego de iniciación.
Helmut Ohley
El 1830 trasladado a los Países Bajos, con el mismo espíritu clásico pero en un mapa neerlandés.
Wolfram Janich
Empresas ferroviarias compiten por construir líneas rentables a través del Rin, en un 18xx de corte económico y muy estratégico.
Örjan Wennman
Suecia y Noruega con nacionalización y una filosofía donde lo único que importa es la riqueza personal.
Jonas Jones
Un micro 18xx sueco de solo diez hexágonos, para jugar en menos de dos horas.
Douglas Triggs
Una expansión del 18Chesapeake ambientada en el corredor Tokaido de Japón, sin subastas y con exportación de trenes.
Edward Reece, Mark Hendrickson, Shawn Fox
El motor financiero del 1817 (préstamos, venta en corto, fusiones) aplicado a todo el mapa de los EE. UU., con montaje aleatorio cada partida.
Paolo Russo
Un 18xx de animales antropomorfos en un zoo, con un mercado de acciones innovador y partidas de unas dos horas.
Jonas Jones, Scott Petersen
Minería lunar en el año 2117, con permisos temporales y un final de partida fijado por calendario.
Craig Bartell, Tim Flowers
Un 18xx financiero y agresivo para grupos grandes, con préstamos, venta en corto y fusiones hostiles entre compañías.
Marc Voyer
La misma propuesta acortada del 1817 para 3 jugadores, ahora centrada en el mapa original de Norteamérica.
Marc Voyer, Brennan Sheremeto
Una versión del 1817 acortada y ajustada para partidas de solo 3 jugadores, ambientada en todo el mundo.
Simon Cutforth
El 1822 completo: toda Gran Bretaña en subasta constante de privadas, minors y concesiones de majors.
Simon Cutforth
Versión regional media del 1822: Inglaterra y partes de Gales y Escocia, en un formato más corto.
Simon Cutforth
Versión regional norte del 1822: de Birmingham hacia el norte, el escenario más corto de la familia.
Robert Lecuyer, Simon Cutforth
El motor del 1822 llevado a todo lo ancho de Canadá: la versión más larga y amplia de la familia, pensada para sesiones de 6-9 horas.
Scott Petersen
El 1822 evolucionado y acortado para México, con un ferrocarril nacional (NdeM) gestionado colectivamente y cubos de constructor.
Ken Kuhn
El 1822 sin concesiones, con fusión de minors asociadas y un mercado de madera exclusivo del Pacífico Noroeste.
Francis Tresham
El sucesor modular del 1829: mapas por unidades (1, 2 y 3) que se pueden combinar según el número de jugadores.
Francis Tresham
El 1829 original de Francis Tresham: el diseño que dio origen a todo el género 18xx, en el sur de Inglaterra.
Francis Tresham
El 18xx clásico de referencia: Noreste de los EE. UU., mercado de acciones, trenes y quiebras.
David Hecht
Versión infantil y corta del 18xx, construida con los componentes del 1830, ambientada en los Países Bajos y Bélgica.
David Hecht
La misma versión infantil y corta del 18xx, ahora construida con los componentes del 1856.
Leonhard "Lonny" Orgler
Tranvías de Viena sin trenes que se oxiden: todas las líneas son "diésel" desde el principio, y en lugar de obsolescencia se pagan cuotas.
Federico Vellani, Manlio Manzini
Italia del norte con el mercado de acciones más intrincado del género: las compañías pueden invertir en otras empresas e incluso fundar nuevas.
Helmut Ohley
Suiza con ferrocarriles de montaña, compañías de túneles y dos generaciones de locomotoras bien diferenciadas.
Tom Lehmann
Una puerta de entrada rápida a los 18xx en el Medio Oeste de los EUA, con capitalización incremental y minors por draft.
Wolfram Janich
El Palatinado (Pfalz) alemán en uno de los mapas 18xx más pequeños (52 hexágonos), en la edición del 25º aniversario del diseño original de Wolfram Janich, el mismo autor del 18Rhl.
Helmut Ohley, Leonhard "Lonny" Orgler
Australia con tres anchos de vía y el Banco de Inglaterra como compañía pública que rescata ferrocarriles en suspensión de pagos.
Scott Petersen
El 1849 de Federico Vellani llevado más al sur, al antiguo Reino de las Dos Sicilias, en una revisión de Scott Petersen.
Federico Vellani
Sicilia con tres anchos de vía, terrenos que siempre se pagan y trenes que cuentan hexágonos, no ciudades.
Bill Dixon
El Alto Canadá y el riesgo de quedar nacionalizado por el gobierno si no se devuelven los préstamos a tiempo.
Ian D. Wilson
La península Ibérica con 22 privadas que acaban intercambiándose por acciones de las operativas, doble ancho de vía y compañías de 5 o 10 acciones.
Mike Hutton
La isla de Wight en un 18xx pensado para 2 jugadores, sin quiebras y con nacionalización progresiva.
Ian D. Wilson
El Imperio Ruso con minors que se convierten en majors y un ferrocarril estatal que las puede absorber.
Mike Hutton
La East Anglia británica le da la vuelta a los 18xx clásicos con tres tipos de tren y maniobras de subsidio.
Ian D. Wilson
El gemelo canadiense del 1861: el mismo motor de mercado de acciones en cuadrícula, ahora atravesando Canadá de este a oeste.
John Harres
Wyoming con minas de carbón y campos de petróleo que se desarrollan en rondas propias, en un 18xx moderno y muy táctico.
Bill Dixon
El Trans-Misisipi con un mapa enorme y el juego de bolsa más rico de toda la familia 18xx.
Love Brandefelt
Tranvías (no trenes) por Estocolmo, con el riesgo de perder el control de las propias compañías como hilo conductor.
Scott Petersen, Toby Mao
Venezuela en un 1817 comprimido a 2-3 horas, con venta en corto, arbitraje y sabotaje financiero.
Helmut Ohley, Leonhard "Lonny" Orgler
La China del siglo XIX con orden de operación fijo e inversores extranjeros personales para cada jugador.
Marc Voyer
Assiniboia, en el Canadá occidental, con tokens neutrales, una zona de rebelión y una compañía parásita.
Leonhard "Lonny" Orgler
El norte de China (región de Pekín): el primero de una trilogía china (1888-N, E y S) que se puede combinar para ampliar mapa y compañías.
Yasutaka Ikeda
Shikoku, la versión compacta y montañosa del 1830 en Japón, con una compañía menos y partida más corta.
Edwin Eckert
Colonia con un Rin que solo se puede cruzar por cuatro hexágonos y minors que se fusionan por votación de los accionistas, en un 18xx corto para 2-4 jugadores.
Klaus Kiermeier
Minas y ferrocarriles en las montañas del Harz, en un clásico para dos jugadores con progreso tecnológico.
Kevin Delger, Jacob Schacht
Mapa modular construido durante la preparación, minors con poderes propios que se fusionan físicamente en majors, y duración fija por ciclos.
Björn Rabenstein
Un juego de cartas de subastas y comercio con el espíritu de los 18xx, sin mapa ni losetas.
Björn Rabenstein
Reimplementación independiente de Rolling Stock, con compañías de poderes variables y la valoración abstraída en estrellas, desde los ferrocarriles prusianos hasta los aeropuertos.
Bart van Dijk
Un 18xx neerlandés pensado para ser más ligero y festivo que los clásicos, con los Países Bajos como escenario.
Lucas Boyd
La Isla del Príncipe Eduardo y el PEIR, una red fantasma que se convierte en compañía en directo.