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Railways of the Lost Atlas

Diseño: Kevin Delger, Jacob Schacht

Mapa modular construido durante la preparación, minors con poderes propios que se fusionan físicamente en majors, y duración fija por ciclos.

Railways of the Lost Atlas — Resumen


Tipo de capitalización


Flotación y límites de acciones por jugador


Cantidad de dinero según número de jugadores


Final de partida (end game triggers)


Número de fases


Lista de trenes y precios


Lista de privadas


Lista de corporaciones


Mecánicas específicas

Comparación con 1830

1. El mapa se construye durante la preparación, no es fijo
El Railways of the Lost Atlas no tiene un tablero impreso como el 1830: el mapa se monta con teselas tri-hexagonales durante la preparación de la partida, de modo que cada sesión se juega sobre un territorio distinto.

2. Minors con un poder propio y permanente cada una
Cada una de las 12 compañías minor tiene una habilidad especial propia (por ejemplo, bonificaciones por construir puentes o túneles, o la capacidad de saltarse ciudades llenas). En el 1830 las compañías privadas tienen poderes, pero las compañías públicas no tienen ninguno diferenciador entre ellas.

3. Las minors se fusionan físicamente en majors, en una ronda propia
Fusionar dos minors es tan sencillo como juntar sus cartas y poner encima la carta de una major disponible: las acciones se convierten, las tesorerías se suman y la nueva major conserva los poderes especiales de ambas minors originales. Esta fusión ocurre en una ronda de fusiones (MR) dedicada dentro de cada ciclo, después de las dos rondas de operaciones. En el 1830 no existe ningún mecanismo de fusión entre compañías, ni ninguna ronda equivalente.

4. Teselas "de proyecto" que nunca se colocan en el mapa
Dentro del mismo mazo de teselas hay algunas especiales que, al salir, no se ponen en el tablero: en su lugar, quien las saca elige una ciudad existente y la mejora directamente a "capital", con más valor. Esta forma de alterar el mapa sin colocar una tesela física no existe en el 1830.

5. Trenes "líder" comprables al inicio de turno para acelerar el ritmo
Una compañía minor recién lanzada puede comprar un tren especial "líder" al inicio de su primera ronda de operaciones para ponerse al día más rápido. En el 1830 no hay ningún mecanismo equivalente para ayudar a las compañías que se quedan atrás.

6. Múltiples formatos dentro de la misma caja
El juego incluye un modo "Micro" para iniciarse, una versión corta (4 ciclos) y una versión completa (6 ciclos), ajustando la duración, el espacio de juego y la dificultad. El 1830 no ofrece este tipo de variantes de formato dentro de la misma edición.

7. Ambientación de fantasía, no histórica
A diferencia del 1830 y de la inmensa mayoría de títulos 18xx (ambientados en momentos históricos reales), el Railways of the Lost Atlas se desarrolla en un mundo de fantasía inventado, sin pretensión de simular ningún ferrocarril real.