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18España

Diseño: Leonhard "Lonny" Orgler, Enrique Trigueros

La Península Ibérica con doble ancho de vía, orografía muy dura, minas y capitalización parcial.

1. Ambientación y mapa: la Península Ibérica
El 1830 cubre el noreste de los EUA. El 18ESP se sitúa en la Península Ibérica, con el sistema ferroviario español del siglo XIX como escenario. El mapa es accidentado y refleja la dificultad real de construir líneas de ferrocarril a través de una de las penínsulas con orografías más complejas de Europa: Pirineos, cordilleras centrales, serranías andaluzas.

2. Doble ancho de vía: ibérico y estrecho
En el 1830 todas las vías son equivalentes y no hay distinción de ancho. En el 18ESP existen dos anchos de vía diferenciados: el ancho ibérico (el tradicional español, más ancho que el estándar europeo, adoptado en el siglo XIX por razones de estabilidad en terrenos montañosos) y el ancho estrecho (utilizado en líneas de montaña y regionales). Cada ancho tiene sus restricciones y costes de construcción, y las empresas deben gestionar con qué ancho construirán en cada zona.

3. Orografía muy exigente
En el 1830 el terreno tiene un coste puntual pero no es un factor dominante. En el 18ESP la península es montañosa y los hexágonos de terreno difícil (cordilleras, puertos de montaña) son muy caros de construir. La orografía obliga a planificar muy bien cada extensión de red, ya que las rutas directas suelen ser las más caras y las alternativas por valles o costas alargan las distancias considerablemente.

4. Minas como fuentes de ingresos
En el 1830 los ingresos provienen exclusivamente de ciudades y pueblos. En el 18ESP existen hexágonos de mina que generan ingresos específicos para los trenes que las visitan. Conectar minas puede ser tan o más rentable que conectar ciudades, especialmente en zonas donde las minas están concentradas pero el terreno es difícil. Estas fuentes de ingresos alternativas cambian la lógica de diseño de rutas.

5. Capitalización parcial
En el 1830 una empresa flota al llegar al 60% vendido y recibe todo el capital de golpe (precio × 10). En el 18ESP la capitalización es parcial: la empresa recibe el dinero de cada acción a medida que se vende. El ritmo al que una empresa acumula tesorería depende directamente del interés de los otros jugadores en comprar sus acciones, y el crecimiento es necesariamente gradual.

6. Objetivos de capitalización
El 18ESP incorpora un sistema de objetivos que las empresas pueden alcanzar para desbloquear capital adicional. Conseguir ciertos hitos —conectar determinadas ciudades clave, llegar a destinos estratégicos o completar rutas específicas— permite a las empresas acceder a recursos extras o ventajas concretas. Esta mecánica añade una dimensión de planificación a medio plazo ausente en el 1830.

7. Fichas de estación disponibles
En el 1830 cada empresa gestiona directamente sus fichas de estación, que en número limitado defienden posiciones clave. En el 18ESP el sistema de fichas de estación es diferente: hay fichas "disponibles" que se pueden colocar con una flexibilidad adicional. Esto modifica la estrategia de bloqueo territorial y la gestión de la presencia en el mapa.

8. Empresas con trazado histórico ibérico
Las empresas del juego recrean los grandes ferrocarriles de la historia española del XIX: las compañías que construyeron las líneas radiales desde Madrid, las líneas costeras mediterráneas y las conexiones transfronterizas con Francia. Para los jugadores que conocen la red ferroviaria ibérica, el mapa y las empresas resuenan con nombres y rutas reales, añadiendo una capa de reconocimiento temático.

9. Movimiento de precio de acciones y mercado
El mercado de acciones sigue la mecánica básica de la familia 1830: repartir dividendos avanza el marcador de precio, retenerlos lo mantiene y vender acciones lo hace retroceder. La capitalización parcial, sin embargo, hace que las decisiones de retención tengan un peso diferente: retener puede ser necesario para financiar construcción cara cuando la tesorería es escasa.

10. Un 18xx con identidad mediterránea propia
La combinación de doble ancho de vía, orografía extrema y minas hace del 18ESP un juego con un sabor muy diferente a los 18xx anglosajones clásicos. No basta con saber jugar al 1830 para ser buen jugador de 18ESP: la gestión del terreno, los anchos de vía y las minas obliga a repensar desde cero cómo se diseña una red ferroviaria rentable.

18ESP (18España) — Resumen esquemático (vs 1830)


CONTEXTO


VÍA Y MAPA


CAPITAL Y EMPRESAS


BOLSA